Se instalarán en calles residenciales, aparcamientos y paradas de taxis.
Cargar el coche eléctrico como si fuera un móvil está más cerca de hacerse realidad. Al igual que los novedosos cargadores inalámbricos por inducción, sin cables y para smartphones que se están introduciendo en los coches nuevos, los propios vehículos también utilizarán esta tecnología para llenar sus baterías.
Holanda o Suecia son países que ya han probado esta tecnología con éxito en algunas de sus calles y ahora le toca a Reino Unido instalar los primeros. Según el Daily Mail, estarán listos esta primavera y la intención de las autoridades locales interesadas es ampliar la red conforme la experiencia vaya resultaron útil y satisfactoria a los usuarios.
Carga de eléctricos sin enchufes

Estos cargadores inalámbricos para coches permitirá cargar el vehículo rápidamente y prescindiendo de cargadores convencionales, enchufes y cables. Además, se reducirían los costes de instalación de los terminales de carga y se evitarían que estos sufrieran actos de vandalismo y alteraran el “entorno urbano”, según afirman en el diario británico.
El funcionamiento de este tipo de carga es sencillo sobre el papel, aunque es necesario levantar el pavimento para instalar dentro las bobinas de cobre que generan los campos electromagnéticos. El coche, equipado con otra bobina, crea otro campo al entrar en contacto con el primero, generando la energía que se almacenará posteriormente en la batería.
Inconvenientes: coches no compatibles aún

Las ventajas de eliminar cargador y cables se contraponen a la poca o nula compatibilidad (sólo algunos modelos híbridos cuentan con ella) con este tipo de carga de los coches eléctricos actuales. En las próximas remesas de eléctricos, será necesario instalar el sistema de la bobina de cobre en los bajos del vehículo para permitir la carga en estas ‘calzadas eléctricas’.
Por el momento, los planes de las dos compañías privadas encargadas de la instalación, Connected Kerb y Magment, tienen previsto llevarlos a las calles de Londres, la región de Midlands y Escocia en los próximos dos meses. Una vez realizado el periodo de pruebas, la intención es ampliar la red por todo el Reino Unido y también por otros países europeos que lo soliciten.